Cumbre de los Pueblos: MAB refuerza el debate sobre la transición energética justa y popular

Una de las prioridades principales del Movimento dos Atingidos por Barragens (MAB) en los últimos años es la lucha por una transición energética justa, popular e inclusiva, tema que será destacado en el Eje 3 de la Cumbre de los Pueblos. El evento, que ocurre en Belém (Pará) paralelo a la COP30, propone organizar sus reflexiones y propuestas a partir de seis ejes.
En permanente disputa, el concepto de transición energética se convirtió en buen maquillaje para los intereses contradictorios del capital, y ha sido usado cada vez más para anunciar la sustitución de fuentes de combustibles fósiles — como el petróleo y el carbón — por opciones más limpias y renovables. Pasa que, si bien a primera vista el discurso puede sonar lindo, no trata las cuestiones fundamentales de las poblaciones afectadas y somete siempre los intereses públicos al interés privado.
Para el MAB, no es posible hacer una transición energética justa y popular en Brasil sin un cambio radical de política energética. Dalila Calisto, integrante de la coordinación del movimiento, explica que esta transición no puede ser solamente tecnológica, también debe ser social.
“No sirve cambiar la fuente sin discutir para qué está siendo producida la energía y quién se apropiará de ella. En ese sentido, una transición justa y popular significa cambiar el modelo energético, redefiniendo el papel del Estado y de las empresas extranjeras que desde hace años se han apropiado de la riqueza producida por los trabajadores en el sector eléctrico. No podemos aceptar una transición que penalice a los trabajadores y a las poblaciones más vulnerables, como mujeres y niños, comunidades ribereñas y pueblos tradicionales.”
La participación del MAB en la construcción y el debate de este tercer eje de la Cumbre de los Pueblos también es parte de la lucha contra el desmantelamiento de la legislación ambiental que presenciamos en Brasil, que gravemente amenaza el cumplimiento con la Política Nacional de Derechos de las Poblaciones Afectadas por Represas (PNAB por sus siglas en portugués). En este proceso de reafirmar los logros y presentar sus prioridades, los afectados defienden la creación de un fondo permanente para las poblaciones afectadas y piensan que “es justo y necesario que las poblaciones, que durante décadas fueron violadas por el estado brasileño y las empresas transnacionales, tengan derecho a una reparación justa.”
En las actividades del eje 3 de la Cumbre de los Pueblos, el MAB señala las contradicciones de este modelo que no sirve al pueblo, proponiendo una transición justa que considere los intereses de las clases trabajadoras y de las comunidades populares, urbanas y rurales, con los procesos decisorios a manos del pueblo. En la Cumbre, el MAB presentará “la denuncia de que la transición energética propuesta por las transnacionales se presenta como solución a la descarbonización, pero le interesa al capital porque abre frentes nuevos de acumulación. En el capitalismo, no hay cambio tecnológico que no procure extraer más valor,” alerta Dalila.
“Es necesario disputar las ideas“
Esto afirma Fabíola Antezana, del Colectivo Nacional de Trabajadores del Sector Eléctrico (CNE por sus siglas en inglés). Para ella, el capital generó el problema de la crisis climática y ahora presenta lo que considera como respuestas necesarias para salir de ella. “Es un juego en el que el capital siempre gana”, dice.
El riesgo, según ella, es que muchos no logran percatarse de esa realidad y se pueden dejar convencer por las soluciones falsas presentadas — para las cuales COP30 parece ser un espacio privilegiado. Por eso, es urgente que se haga una lectura crítica de la realidad, incluso durante la COP y la Cumbre, para que “a partir de la contradicción, podamos formar liderazgos capaces de actuar por el bien a través de una forma nueva de transición justa, popular e inclusiva.”
Los ejes de debate en la Cumbre


Foto: Marcelo Aguilar / MAB Foto: Amanda Paulino / MAB
El Movimento dos Atingidos por Barragens llevará a la Cumbre de los Pueblos alrededor de 1000 afectados de Brasil, que se suman a los 200 delegados del 4.º Encuentro Internacional de Comunidades Afectadas por Represas y la Crisis Climática. Para los días del evento en Belém, las 1099 organizaciones que componen la Cumbre planean una agenda amplia, dividida en seis ejes centrales. Éstos sintetizan el proyecto político colectivo y constituyen una agenda de lucha de los pueblos alrededor del mundo.
El primer eje de la Cumbre de los Pueblos plantea la lucha en defensa de los territorios y de los derechos de los pueblos de las aguas, ríos, mares, mangles, bosques, de ciudad y de campo. El segundo propone el enfrentamiento a los grandes proyectos del agronegocio, para garantizar la reparación histórica y combatir el racismo ambiental, las soluciones falsas y el poder corporativo. El tercero, profundizando en este texto, exige una transición energética justa y popular, mientras que el cuarto eje refuerza la lucha contra las opresiones, por la democracia y por el internacionalismo de los pueblos.
En el quinto eje, la Cumbre plantea las periferias urbanas y el enfrentamiento a la crisis climática en las grandes ciudades. Y, por último, el sexto debate el feminismo popular y la resistencia de las mujeres en los territorios, también a partir de su protagonismo en las luchas socioambientales.
En las próximas semanas podrá leer en la página web de MAB artículos que profundizan en las propuestas de debate de cada uno de los seis ejes de la Cumbre de los Pueblos.
