Por Thiago Matos / MAB

Louis Lukombo Makuala, jefe coutumier de la República Democrática del Congo. El sombrero, símbolo de poder y tradición, expresa la fuerza cultural y espiritual de su pueblo. Foto: Joka Madruga / MAB

La presencia de Louis, y de tantos otros líderes con sus símbolos, trajes y gestos, reafirmó el poder de la diversidad como fuerza política. En el IV Encuentro Internacional de Comunidades Afectadas por Represas y Crisis Climática, cada color, canto y adorno se convirtió en parte de una misma narrativa: la de pueblos unidos por la memoria y la resistencia, que construyen caminos comunes hacia la lucha colectiva.

Entre poemas, danzas, trajes y banderas que cruzaron océanos, el encuentro se convirtió en una celebración viva de la diversidad cultural y la resistencia de los pueblos. Celebrado entre el 7 y el 12 de noviembre, el encuentro reunió a representantes de 45 países, 96 organizaciones, 17 líderes gubernamentales y líderes internacionales, consolidando un nuevo movimiento global en defensa de los territorios afectados y por la justicia climática.

Más de 150 líderes, procedentes de los cinco continentes, ocuparon Belém con energía, compromiso político y la fuerza simbólica de sus culturas. En cada intervención, en cada canto o consigna, resonaba la esperanza. Al fin y al cabo, “¡Internacionalizar la lucha es internacionalizar la esperanza!”.

La diversidad en los detalles

Sombreros de diferentes formas, colores y significados estuvieron presentes en el IV Encuentro Internacional, simbolizando la diversidad cultural y la fuerza política de los pueblos reunidos en Belém (PA). Foto: Joka Madruga / MAB

Los sombreros, símbolos multifacéticos que pueden representar identidad cultural, religión, estatus social, protección e incluso rebeldía, estuvieron presentes en el Encuentro. Lo que comenzó como una protección elemental contra las inclemencias del tiempo, se ha convertido en uno de los lenguajes visuales más ricos de las sociedades, cuyo derecho a usar afecta directamente a la libertad de expresión y la identidad.

Entre los participantes, Louis Lukombo Makuala, miembro de la delegación de la República Democrática del Congo, fue una de las figuras que más llamó la atención con sus sombreros. Explica que, en su país, este accesorio tiene un significado propio:

“Mi sombrero representa el poder. El poder es coutumier. Soy un jefe coutumier, un líder tradicional que actúa en comunidades del Congo basadas en sistemas de costumbres y tradiciones ancestrales. Recibí mi sombrero de mi padre”, cuenta Makuala.

Actúa como guardián de las tradiciones y la cultura local, siendo consultado por los miembros de la comunidad sobre asuntos importantes y actuando como primer punto de contacto antes que las autoridades formales.

Para Soniamara Maranho, del Movimiento de Afectados por Presas (MAB), el encuentro fue una síntesis de lo que significa construir una lucha internacionalista. “La diversidad no nos separa. Es lo que da fuerza a la unidad. Cada pueblo aportó el sentido de su identidad y, juntos, estamos escribiendo una historia colectiva”.

Fotos: Joka Madruga / MAB

El IV Encuentro Internacional de Comunidades Afectadas por Represas y Crisis Climática reafirmó que la resistencia de los pueblos es plural, colorida y profundamente humana. En cada rostro pintado, en cada verso entonado y en cada abrazo intercambiado, renació la convicción de que defender la vida es también celebrar la diversidad.